Esas quejas del piano
A intervalos desprendidas,
Sirenas adormecidas
Que evoca tu blanca mano,
No esparcen al aire en vano
El melancólico son;
Pues de la oculta mansión
En que mi pasión se esconde,
A cada nota responde
Un eco en mi corazón.
Bécquer

No hay comentarios:
Publicar un comentario